Mostrando entradas con la etiqueta Redes Sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Redes Sociales. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de enero de 2020

Presentando proyectos Xpresionns by Teodoro Briceño


Fácil o difícil
Por Teodoro Briceño de la Parra
Fácil o difícil, en negro, en blanco, a escala de grises o a colores, la vida se presenta en muchas tonalidades dependiendo del origen, dependiendo de quien la vea, cómo la viva, como la sienta.
Para muchas personas, me incluyo, la vida presenta todas las tonalidades posibles, pasamos por muchas fases y, en mi experiencia, depende mucho de la actitud con la que la enfrentemos.
Depende de cada uno de nosotros o nosotras, como personas, asumir una posición o actitud al respecto.
Nuestro carácter tiene mucho que ver, en un momento yo pensé, conforme pasaban los años, me volvería menos soñador, quizá más preocupado y más ocupado, más estable en mis pensamientos y sentimientos.
Pero sorpresa, la vida no me fue así, o no me va así, al contrario, he ido descubriendo un mar de infinitas posibilidades, de caminos, de posiciones, la vida me va colocando en rumbos que no creía o soñaba en determinado momento. Las preocupaciones quedaron y me ocupé de ellas, pero he ido aprendiendo que deben quedar en su justa medida, ni tanto que queme al santo ni tanto que no le alumbre.
¿Por qué? Pues porque las pruebas, las crisis por supuesto han estado ahí, siempre presentes, acechando, buscando quizá encontrarme en un descuido para hacerme caer, y quizá lo ha logrado, pero también me han fortalecido. Esas pruebas y esas crisis han sido o son en su caso, escuelas de entrenamiento, nos fortalecen, nos dan lecciones, a veces en la vida es necesario caer para recordar que estamos vivos y que el dolor también es necesario, por ejemplo cuando no paras de trabajar, cuando no descansas el cuerpo te obligará de alguna y otra manera a hacerlo, desde una gripe que te obligue a quedar en casa o un desmayo, porque en la vida también debemos parar y reflexionar, evaluar, revisar, considerar, descansar, porque el descanso es muy importante.
Todo esto me ha permitido, por supuesto, a comenzar a definir posibilidades, asumir riesgos, darme mi lugar, ser bondadoso y también egoísta, en el sentido de que si yo no me cuido, si no me preocupo por mi bienestar y desarrollo, nadie lo va a hacer por mi, y mucho menos lo voy a hacer por las otras personas, las que me rodean, las que se cruzan en mi camino diariamente.
Si aprendo a cuidarme y amarme, podré hacerlo por los demás, o podría ocurrir lo contrario, descuidarme a mi mismo por  cuidar y amar a los demás, grave error, porque en realidad yo mismo me estaría haciendo menos, pensaría que valgo menos que los demás, cuando no es así, cuando en realidad todas las personas tenemos el mismo valor, la misma dignidad, con independencia de nuestra propia historia, nuestras funciones, saberes y experiencias.
Todas la personas valemos y mucho por el hecho de ser personas, pero la responsabilidad de lo que hagamos con nuestra vida es sólo nuestra, no eres culpable por tu origen, por tu nacimiento y circunstancias, pero si eres responsable de lo que hagas con ella, con tu futuro, con tu persona.
Pero esta responsabilidad implica miedo, aceptarlo y reconocerlo.

El miedo es parte de nuestra vida, siempre estará ahí, en cualquier momento, pero también ese miedo nos recuerda que estamos vivos, que tememos ser dañados, es temer perder la seguridad, la tranquilidad, la vida, la salud, la familia, la pareja, el trabajo, lo desconocido, es aquello que podría afectar nuestras vidas o nuestra integridad.
¿Qué actitud asumir ante el miedo? no lo sé con exactitud, en mi experiencia, he considerado el miedo como algo que está ahí, y cuando lo acepto, se que las acciones o cosas que vaya a hacer me permitirán aprender, reflexionar, reconocer, aceptar, entre otras muchas situaciones.
El miedo, por supuesto es algo natural, nos permite medir riesgos, nadie entrará en un lugar lleno de serpientes venenosas, medirá el riesgo de coger armas, el miedo puede prevenir accidentes, en este sentido el miedo, que nos permite estar alertas, es útil, indispensable para la vida.
Pero a veces ese miedo se traslada a otras esferas de nuestra vida, impidiendo que vivamos en plenitud.
El miedo a fracasar en nuestros proyectos, el miedo a que se burlen de mi, de mi persona, de mi conocimiento estará ahí, pero lo otro, lo que viene, el futuro estará también ahí, con resultados derivados de cómo enfrentemos el miedo, la realidad.
El miedo es la antesala a una nueva visión de la vida.
Creo que reconocer el miedo como una herramienta es útil, tanto para prevenir como salvaguardar nuestra integridad.
Pero el miedo, reconocerlo y vencerlo en aras de nuestro crecimiento como personas  es fundamental.
Cada etapa de mi vida, echando una mirada atrás, ha significado correr riesgos, también sorpresas que no esperaba pero que resultaron magníficas.
Algo que he aprendido es a intencionar, una palabra nueva, a vislumbrar, a soñar, a visionar, a proyectar, a decretar.
A ponerme en movimiento, a hacer sinergia con la naturaleza, con el entorno, a preocuparme por mi espacio, a considerar el impacto que hacemos con nuestras decisiones en la naturaleza, en crisis en este momento.
Ahora me encuentro en una etapa de consolidar algunos proyectos e iniciar otros, y créanme si me da mucho miedo, pero también implica fuerza y saber que pueden suceder muchas cosas buenas y malas, pero espero que las cosas buenas sean maravillosas.
Y es lo que quiero compartir en este espacio con ustedes, atreverse a soñar, atreverse a hacer las cosas.
En este sentido, quiero anunciarles que me encuentro iniciando una nueva etapa en mi vida personal y profesional con un canal en Youtube y Podcast bajo el título de Xpresionns o expresiones con Teodoro Briceño.
Recibiré críticas, por supuesto, las espero, reconocimientos también, compartir todo lo que me ocurra, también.
Este proyecto de Xpresionns con Teodoro Briceño busca compartirles a ustedes mis proyectos, mis pensamientos y sentimientos, será un diario personal pero bastante público, ya que yo mismo soy el proyecto, así como lo escuchan.
Este esfuerzo es un reto, esperanzador, pero se que muchas personas se encuentran en una etapa como yo, en el que por la edad, por las circunstancias, por la preparación sienten perder la esperanza.
Entre mis retos, es compartir mi persona, lo que haré desde lo físico, el cuidado de la salud, por supuesto mi desarrollo personal, lo espiritual, lo profesional.
Estaré en algunos momentos con profesionales, hablando sobre esto de ser persona, de crear proyectos, siempre por supuesto con mi actividad profesional.
En este campo, el profesional, dedicaré un gran espacio a hablar sobre aquello que es mi campo, las relaciones públicas, la comunicación, la imagen, la política, el emprendimiento.
Quiero agradecer a las personas que escucharon mi primer podcast y video, les contesto, si hablaré de libros, de películas, de la vida política, de lo social, de tecnología.
Pero quiero decirles que en el hecho de experimentar con mi persona, me pondré retos y los asumiré con gusto.
En este primer mensaje, hablé del  miedo, porque lo tengo, a ser exhibido, a ser criticado, a no llegar a ningún lado, pero también a reconocer que voy a hablar sólo de aquello que conozco y quiero compartir, y también de lo que estoy conociendo y compartiendo con ustedes.
Vamos a vencer el miedo, vamos para adelante, no importa ni donde ni cuando, hay que hacer las cosas, por nosotros principalmente y por nuestras familias, y agradeciendo siempre a aquellas personas físicas y espirituales que siempre nos acompañan.
Vamos a creer en nosotros mismos, vamos a creérnosla que si podemos, todo esta en nuestra mente, pero también en las acciones para concretar aquello que pensamos.
Quiero un cuerpo sano, voy a hacer ejercicio, pensarlo y hacerlo. No es sólo el propósito, sino intentarlo y al intentarlo ejecutarlo, hacerlo, un día sí y al otro también.
Una casa no se construye mágicamente, sentemos los cimientos, y coloquemos ladrillos uno a uno, pared por pared, no importa la edad ni la situación en la que te encuentres, antes de ser panadero o panadera, puedes vender donas, no esperar a sacar la lotería sin comprar el billete, a Dios rogando y con el mazo dando.
Muchas historias de vida, de éxitos, de grandes empresas, se construyeron tras fracasos y luchas, a los 20, a los 30 o a las 70 o 80 años, la vida es maravillosa a cualquier edad y en cualquier etapa, tú momento es ahora. Les invito a hacer de nuestra vida una gran historia.
Gracias por leerme nuevamente, les espero en este espacio la próxima semana y recuerden seguirme en mis redes sociales:
En Facebook y YouTube como Teodoro Briceño de la Parra, en twitter como @TeoBriceo en Instagram Teo Briceño y en  mi sitio www.teobp.com
Les amo.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

El storytelling, contar historias


En nuestra infancia; los cuentos, las anécdotas y las historias que nuestros padres y abuelos nos contaban invadían nuestra cabeza de cientos de imágenes, creábamos mundos increíbles y nos transportaban hacia ellos. Nos adheríamos y nos encantaba acercarnos a aquellas personas que mejor contaban o narraban, queríamos más y más, en especial, de quienes contaban las mejores historias.

Ahora, en el mundo casi olvidado de los libros y los relatos orales, cientos de personas acuden a las salas de cine a ver y vivir las grandes historias, superproducciones que nos invaden de emociones o en su caso a lo mucho, nos aburren, pero ahí están, repitiendo lo que desde nuestra infancia nos ha encantado; que nos cuenten historias.

Los libros, afortunadamente, para placer de muchas personas, -no así una gran mayoría- siguen siendo una fuente de placer, que nos permite como en nuestra infancia, crear un mundo infinito de posibilidades. 

La televisión a través de sus telenovelas, los noticieros con sus reportajes y notas, nos siguen contando historias, pero no cualquier historia, sino la que ellos –productores y financiadores- quieren que tengamos en mente, la que cumpla sus objetivos, aunque en nuestra mente el único objetivo que tengamos sea el de entretenernos e informarnos en el mejor de los casos. Con el uso de internet y a través de las redes sociales, otros nos siguen contando historias, la otra versión de los cuentos, de la  novela, de las noticias. Nuestras posibilidades siguen creciendo, seguimos imaginando y otorgando nuevas significaciones a lo que ya conocemos.

Esto ya se ha convertido en una herramienta práctica del ejercicio de las Relaciones Públicas, y en situaciones de crisis, el final de esos cuentos de la infancia, se convierten en nuestras soluciones. Esas audiencias, de la que también formamos partes y que llamamos stakeholders, -ahora  comunidades-, dependiendo de la plataforma desde la que hagamos referencia, nos exigen información, pero con unas características más: desean ser escuchados, desean interactuar y tomar decisiones en empresas e instituciones que no son suyas pero participan en ellas como proveedores, compradores o como usuarios. ¿Cómo lograr el éxito y la vinculación para sacar adelante cualquier empresa tomando en cuenta a las distintas comunidades y/o públicos objetivos específicos? La respuesta se encuentra en la ética, en el manejo de principios y valores, en considerar nuestra máxima responsabilidad y actitud empática para con ellos.

Por eso debemos considerar  -y sirve lo anterior para señalar-, que quizá uno de nuestros principales errores en la comunicación que tenemos con estas comunidades es la estructura narrativa un tanto egoísta de contar; la de relatar nuestras historias a partir de nosotros, desde la perspectiva del emisor, en lugar de contar historias que nuestras comunidades desean escuchar, aquellas en las que ellos y ellas sean los protagonistas o les toque las emociones.

El storytelling; la gran panacea de la Publicidad y las Relaciones Públicas de  nuestro tiempo, herramienta que se ha convertido en relevante para llegar a un público distinto y diverso, con el único afán de captar su interés, su credibilidad y nos recomienden. 

¿Cuál será la clave para contar “nuestra historia” pero que también sea “su historia”? la respuesta quizá la encontremos al revisar sus necesidades, identificarlas, cuáles son sus características, qué les llama la atención, qué signos y símbolos son importantes para ellos, qué les molesta de la publicidad, qué les molesta de nuestro producto y que les agrada; y enfocarnos acerca de lo qué voy a comunicar y para qué –cuál es nuestro objetivo-.
¿Cómo encajar nuestro mensaje en sus historias sin que se vea o la sientan como una invasión a lo que les es propio?
¿Qué quieren escuchar nuestros públicos o comunidades en un mundo de desigualdad social, de inseguridad, de insatisfacción personal, de soledad, de muchos mensajes, de corrupción, de descontento social, de discriminación, de apatía hacia sus representantes gubernamentales?
¿Será la publicidad de siempre?
La respuesta, desde mi particular punto de vista es: las Relaciones Públicas, una estrategia de Relaciones Públicas focalizadas, a partir de ellos  y sus experiencias.
Una estrategia que parta de ellos y vuelva a ellos, una estrategia que otorgue un enorme valor a sus experiencias, a sus sentidos, a sus historias.
Una estrategia que considere a la ética como uno de sus baluartes, con sentido humano, con valores, incluyente y respetuosa de los derechos humanos, pero irreverente, audaz, sin miedo a la confrontación y sobre todo propositiva, que el mensaje se convierta en todo una experiencia de vida.
Me gustaría conocer tu historia @TeoBriceo

jueves, 9 de junio de 2016

¿Comunicación Social o Relaciones Públicas?


En mi experiencia dentro de las oficinas gubernamentales he observado una constante y es el ejercicio de las relaciones públicas sin saber o estar conscientes de ellas, - este artículo es sin menoscabo de menospreciar la labor que ahí se realiza y al contrario, quiero de la forma más humilde, abonar a la reflexión sobre la falta de reconocimiento a la labor de quienes están al frente de esas oficinas y de quienes les contratan-.
Ya en España han llamado a estas oficinas  “jefaturas de prensa, gabinetes de comunicación o relaciones públicas”, incluso se  han escrito artículos al respecto como el de  Fernando Moya Hiniesta de la Universidad de Sevilla –España-, titulado “Los gabinetes de prensa en instituciones y empresas. Información vs. Relaciones Públicas”, en el que expone la labor diaria de estas oficinas.
También he observado, que existe un pavor, un dejo de extrañeza de parte del personal, o hasta un rotundo no, al señalar que esas oficinas deberían de llamárseles de Relaciones Públicas, y es que si en la iniciativa privada se ha estado incorporando o creando la oficina de publicidad/comunicación a una oficina de relaciones públicas, en las instituciones públicas o gubernamentales debería suceder lo mismo.
Además, se ha supeditado y malentendido que una oficina de Relaciones Públicas es mucho más que una instancia que organiza eventos como desayunos, paseos, visitas guiadas. Es común ver que en las oficinas de Relaciones Públicas se encuentra personal que habla varios idiomas, que recomienda la usanza para la vestimenta dependiendo de la ocasión, es quien decide el arreglo floral, quien contrata edecanes, quien recibe en el hotel, etcétera, y se han abierto otras oficinas para hacer las otras labores de Relaciones Públicas llamándolas para no confundir con otro nombre como; Protocolo y Eventos, Comunicación Social, Jefatura o Departamento de Prensa, Difusión, y otros tantos a contentillo de quien llegue al frente de una institución. Todo esto porque se desconoce que fue precisamente la prensa y las relaciones con ella lo que originó la disciplina de las Relaciones Públicas.
Se desconoce que precisamente es el o la publirrelacionista quien se dedica a estudiar, investigar y proponer esquemas para mejorar la reputación de la institución, funcionario/a, o gobernante en turno. Porque es con el uso de las estrategias y técnicas de Relaciones Públicas que pueden conseguirse muchos de estos objetivos.
En México y otros países, las Relaciones Públicas van en camino ascendente a ocupar el sitio que les corresponde, aunque para ello es necesario generar pautas de reflexión al respecto; entender que esta disciplina va mucho más allá de un aspecto y considera que para funcionar se necesita del conocimiento de la misma por parte de los distintos organismos ya sea públicos o privados para contemplarlos dentro de sus organigramas.
Bajo cualquier esquema, como oficina gubernamental, institucional y/o empresarial, tiene la misión de generar mejores encuentros con la sociedad, compuesta por distintos públicos con distintas necesidades.
En muchos casos se invita a un periodista a hacerse cargo de esta oficina, porque sabe -así debería ser o al menos es un supuesto- el manejo de la información, la agenda de las y los periodistas, sabe lo que se puede y no hacer en el gremio, conoce las particularidades y necesidades de cada medio, sus formatos y por supuesto de cada periodista. Pero su función va más allá, porque ahora tiene la responsabilidad de gestionar espacios, preparar eventos, prever posibles crisis de información y actuar en su caso.
También podría caer en la antipatía de algunos trabajadores y trabajadoras de medios, pues se ha pasado de ser quien cubre la fuente a un interlocutor entre la fuente y quien tiene la responsabilidad de cubrirla, podría caer en el peligro o tentación de ser demasiado condescendiente con sus más allegados y dejar de lado a otro importante grupo de reporteros. En este sentido debe ser bastante astuto para conservar a sus más leales y cercanos a quienes recurrirá como apoyo en tiempo de crisis y mantener buenas o crear relaciones con los demás.
El publirrelacionista, en otros casos procede de una agencia, o apenas recién salido de la universidad, y deberá también tomar en cuenta esos aspectos y trabajar en ellos. En México y América Latina, estamos empezando a generar una reflexión en torno a las oficinas de comunicación social o prensa como y en función de las Relaciones Públicas.
Un periodista es por experiencia un publirrelacionista,  y un publirrelacionista no necesariamente puede ser periodista, de ahí el entender y comprender que cuando se llega a un espacio como es un Departamento de Prensa o Comunicación Social, se considere el uso de las herramientas propias de las Relaciones Públicas, y a la larga veremos como las oficinas de prensa entenderán que su labor es más allá de sus relaciones, comunicación y nexos con los distintos medios de comunicación, pues sus públicos consumen información en los medios, pero también viven las experiencias de las acciones de las instituciones y empresas.
Un encargado o encargada de oficinas de prensa y/o comunicación social deberá ya plantearse cuál es su función, entender que se pueden generar ahorros significativos al implementar  estrategias no costosas sin necesidad de recurrir a los grandes medios de comunicación e información.
El reto es comenzar a experimentar con los flashmob, un btl, las activaciones, viralizar un video o imagen en redes sociales, las transmisiones en directo por Facebook, el uso de twitter, el street marketing social, y la pregunta es si ¿las encargadas y los encargados de estas oficinas podrán adaptarse a estos tiempos, o bajo el miedo de una crisis se resistan a los nuevos tiempos de la Comunicación y las Relaciones Públicas?
La respuesta es que tienen que hacerlo, cada vez más la ciudadanía exige una mejor administración de los recursos públicos, cada vez se cuestiona y critica más la enorme cantidad de dinero que se derrocha en las empresas de los medios de comunicación e información, recursos que podrían aplicarse en obras sociales que beneficien a un pueblo o comunidad.
Las empresas privadas lo saben, han descubierto que cuando realizan acciones de “responsabilidad social” con la comunidad su reputación mejora, que cuando invierten en la comunidad en la que está inserta, ésta responde mejor que cuando se invierte en una gran cantidad de publicidad comercial, que en muchos casos sólo va a la basura.
Las instituciones gubernamentales se encuentran en este momento en una gran crisis de credibilidad, a cualquier persona que se le pregunte en la calle qué opinión le merece el gobierno en turno, la respuesta es predecible “no sé”, “parece que roba más o menos que la anterior administración”, “todos son iguales”, “son ineptos”, etcétera, es difícil encontrar una opinión favorable de los gobiernos en turno.
Es por eso que las oficinas de Comunicación Social y Jefaturas de Prensa, deberán, sino comenzar a replantearse como una Oficina de Relaciones Públicas, si en considerar las herramientas que esta disciplina domina para generar una mejor reputación del gobierno en turno y atenuar las crisis continuas de información y credibilidad.
Aunque también podría presentarse esta disyuntiva; que en las oficinas de Comunicación Social o de Prensa lo entiendan, pero no los gobernantes o titulares de las instituciones gubernamentales.
También persiste la amenaza de los medios de comunicación como empresas, pues al recortarse el presupuesto destinado a publicidad, comenzarán a criticar las acciones del gobierno en turno, presionarán con el objetivo de incrementar o mantener el flujo de recursos económicos que los gobiernos destinan, mediante convenios de publicidad a estas empresas. Además, como mucha gente sabe, el costo de la publicidad gubernamental es mucho más cara que una publicidad comercial para empresas no gubernamentales, se incrementa hasta en un mil por ciento. Este si es un gran reto, pues las personas encargadas de estas oficinas tienen que mantener las buenas relaciones con medios de comunicación, generar ahorros e incrementar la buena imagen de las instituciones en la comunidad.
¿Dejar las oficinas de Comunicación Social o de Prensa como están, o replantear las funciones de la misma pensando en la comunidad a partir de las Relaciones Públicas?
Les dejo esta pregunta a su consideración, que tengan un excelente día, comentarios a mi twitter @TeoBriceo.

jueves, 26 de mayo de 2016

Entendiendo la dinámica de las relaciones públicas a partir de las nuevas formas de la comunicación

En los últimos años, la humanidad ha sufrido/gozado los avances indiscutibles en las nuevas formas de comunicarse, evolucionando para hacer más eficiente el proceso comunicativo, economizando para ser más eficientes en todos los campos, particularmente el económico.
El ser humano como tal, se ha conceptualizado y reconceptualizado a partir de estos procesos y avances tecnológicos de la comunicación e información.
Govanni Sartori en su obra Homo Videns, La Sociedad Teledirigida, hace un cuestionamiento bastante interesante, y destaca el papel que ha tenido la televisión en la forma de pensar de quien “ve precisamente lo que televisión le transmite”, entre sus conclusiones destaca la más importante, que “el ser humano ha pasado de ser un homo sapiens a un homo videns”, es decir de un ser humano pensante, que razona, con capacidad de abstraer a un ser que piensa a partir de imágenes que le han sido proporcionadas por un aparato como el televisor, sin capacidad de abstraer, es decir un aparato que ha intervenido en la manera tradicional de construir el pensamiento.
Cuando alguien escuchaba o leía la palabra “árbol” como significante, cada persona de acuerdo a su campo de experiencia se formaba una imagen, podría construirla con características propias –alguien al escuchar el significante “árbol” en su cabeza podría imaginar un cedro, un pino, un pirul, un manzano, etcétera-, era una imagen heterogénea, pues cada quien le daba un significado diferente, pero cuando la televisión señalaba “árbol” a la par del significante y mostraba su significado, es decir mostraba la imagen del árbol, propiciaba la incapacidad de desarrollar un proceso cognoscitivo, anulando poco a poco la capacidad de abstracción, ya que quienes escuchaban y veían la televisión podrían estar viendo al mismo tiempo un laurel por ejemplo, es decir se propiciaba una imagen homogénea, las y los televidentes construían así un pensamiento de acuerdo a los términos de la entidad emisora.
Esto ocurre con la televisión y su influencia en el campo de la información y comunicación, su intervención fue y todavía sigue siendo muy importante en los distintos públicos en los que tiene cierto grado de penetración, no importando la manera en la que el mensaje se transmite.
Aunque Sartori ya penetra en el campo de la digitalización a partir del uso de internet, la televisión se encuentra en un proceso de transformación y crisis a partir de la penetración de las nuevas formas de comunicarse, sobre todo a través de las redes sociales. Ya Ramón Zallo Elgezabal, apunta que a partir de la mezcla e invasión de lo digital al espacio privado, el ser humano considerado homo digitalis se transforma en un homo mobilis, es “ubicuo con acceso a multi-recursos mediante la banda ancha móvil propia de los smartphones y a interconexión de los sistemas telecomunicativo, informático y televisivo, con entrada contínua a repositorios, plataformas y redes sociales”. (Elgezabal, 2016)
Estas nuevas formas de comunicación que se transforman a cada instante, con nuevos aparatos, nuevas invenciones, nuevas significaciones, suponen un reto para las relaciones públicas, pues nadie más que el publirrelacionista entiende de la angustia que ello provoca, pues sus estrategias comunicativas se deberán construir a partir de estos procesos.
Ahora la televisión, junto con la radio, la prensa escrita, el cine y los videojuegos, participan en este mundo imbricado; internet, que además no es una supercarretera de la información, sino un sinfín de caminos, carreteras, vías de acceso a un mundo de posibilidades infinitas, en el que además –bajo el supuesto hecho de que se dice democrático, que en realidad no lo es-, se reproducen y reflejan las condiciones económicas de los distintos pueblos y públicos que tienen acceso a las redes de internet.
Para empezar, se hace difícil comprender que aunque cualquier puede acceder a este mar de información, lo cierto es que no todos acceden de la misma manera, pues hay quienes tienen que acudir a plazas públicas a conectarse, otros tantos en sus hogares conectados a un modem, otros más no tienen necesidad de una computadora o laptop sino directamente desde su dispositivo móvil. A esto se suma que de todas esas personas que acceden a internet, no cualquiera puede servirse de los conocimientos ahí depositados, ya que algunos accesos dependen de la capacidad económica de los usuarios, algunas aplicaciones son gratuitas y otras tantas tienen un costo.
El identificar estos públicos y las formas de acceder y/o comunicarse son tan variados que el publirrelacionista constantemente se tiene que reinventar, reinventar procesos de comunicación, la segmentación si es una posibilidad pero muchos no entienden o huyen de ella.
Las redes sociales se vuelven entonces el campo donde se desarrollará el juego de posibilidades infinitas, estas redes sociales ahora son pieza fundamental en las nuevas formas de comunicarse, las redes son el campo donde  se configuran identidades, donde se refleja el sentir social, pero también son el soporte para cometer ilícitos, donde -en grupos públicos o privados- se configuran pertenencias, donde se puede ser candidato o votante, donde se puede criticar y ser criticado, donde se ama y se odia.
Ciertamente, el profesionista de las relaciones públicas, tendrá que definir situaciones, las más  extravagantes y/o chocantes y las más sencillas, determinar los retos y problemas a resolver para transmitir su mensaje, no es complejo pero si se necesita el observar cuidadosamente las transiciones en las formas de comunicarse, en las formas en las que se van relacionando los seres humanos en las redes sociales.
Entender que aunque cualquiera puede acceder a la red, a internet, no significa que va a interpretar lo mismo, el mensaje se recibe a partir del campo de experiencia de quien recibe y percibe el mensaje.  
La misma red nos da infinitas posibilidades de segmentación, conocerlas es responsabilidad de quien se dedica a las relaciones públicas, te acerca, te promueve, gestiona y define una imagen.
La realidad es tan cruel, que a pesar de que hay un gran avance tecnológico y digital, no cualquier puede acceder a la gran red social y navegar en este océano de la información, pues mientras alguien puede cambiar de smartphone de acuerdo a la novedad, alguien evalúa considerablemente entre comprar un kilo de tortillas y/o un medicamento.
Las soluciones a una realidad no se suscitan en lo digital solamente, sino en la confrontación entre lo que es real y la posibilidad de soñar con una sociedad igual, mientras esta no se consiga, seguiremos debatiendo entre las nuevas formas de comunicarse y relacionarse, y las injusticias que niegan el acceso de cualquier ser humano a los avances de la misma sociedad.
Las y los que nos dedicamos a las relaciones públicas estamos en la constante de trabajar en los dos campos, aunque en muchos casos estos se nieguen y anulen, entre lo real y lo virtual, comunicar en la era digital y comunicar en la vía tradicional.
¿Ustedes qué opinan? Escríbeme o sígueme en @TeoBriceo
Bibliografía
SARTORI, GIOVANNI. Homo Videns. La sociedad teledirigida, México, Taurus,
1998.

ZALLO ELGEZABAL, RAMÓN. Tendencias en Comunicación, Cultura Digital y Poder, Barcelona, España, Gedisa, 2016.

domingo, 13 de marzo de 2016

El ejercicio de las Relaciones Públicas en una organización

Por Teodoro Briceño de la Parra

Cada vez es más importante el ejercicio de las Relaciones Públicas en la vida empresarial, institucional, gubernamental y personal, por lo que significa para estas organizaciones ante la realidad de que apostarle a esta disciplina significaría ahorros verdaderamente considerables en la preservación de una imagen y una adecuada comunicación con los diferentes públicos con los que tiene relación la entidad actuante o comunicante.
Cada institución variará –de acuerdo a sus propias posibilidades y recursos- en la intensidad con la que maneja las relaciones públicas, de acuerdo a los objetivos que se tengan y en esa medida construirá sus acciones como hechos comunicables.
Pensar en esos hechos comunicantes como mensajes específicos, concretos, que no se salgan ni propicie la divagación sobre lo que la empresa o institución quieren dar a conocer, que no fluctúen entre una anécdota y una experiencia que quede grabada en la mente de las personas.
Una persona dedicada a las relaciones públicas debe saber organizar y dirigir eventos que sean actos de comunicación con la claridad del público al que quiera dirigirse, para lo cual deberá hacer una análisis exhaustivo de éste, es decir una persona dedicada a las RRPP deberá un profesionista de la imagen, pero de una imagen estudiada, de una imagen construida en torno a todo lo que encierra el objeto de las relaciones públicas, es una persona profesional en el ejercicio del establecimiento de vínculos.
Sabemos que no es nada fácil comenzar este ejercicio, porque existen muchas cosas en torno a las relaciones públicas como la preparación, la proyección, la acción misma, los indicadores de resultados, insumos, elaboración de objetivos. Es la práctica del flujo de información entre una organización y sus diferentes públicos. James E. Grunig y Todd Hunt “Managing Public Relations”.
Antes de continuar, creo exponer primero qué no son las relaciones públicas; no es marketing (pero van juntos vende y crea marca), no es publicidad, no son ventas.
Pero lo que sí es “difusión gratuita” y una experiencia de vida.
En pleno siglo XXI debemos saber que algunas de las actividades que están involucradas en las Relaciones Públicas Interactivas son a través de Medios Digitales, Redes Sociales, buscadores, etcétera.
Considero que la gestión de la reputación –buena reputación-, de una organización o entidad con la que se trabaje es muy importante para las empresas y los negocios, en ese sentido debemos reconocer que la red digital es una herramienta fundamental en torno a las RRPP.
El monitorear todo lo que se diga en la red acerca de la institución para la que se trabaja es fundamental, y la gestión es para que todo eso sea positivo (aunque variará de acuerdo a la institución para la que se trabaje). En algunos casos, monitorear nos servirá para detectar posibles crisis y prevenirlas, en su caso aplicar una manual de respuesta.
Es importante que en la oficina de Relaciones Públicas exista una persona que se dedique a monitorear en las redes, en medios de comunicación e información y comunique al publirrelacionista cualquier mensaje, dato o información que ponga en duda la buena reputación de la empresa, o detecte cualquier situación que la ponga en peligro, a fin de diseñar una estrategia comunicativa que la supere o la erradique antes de que aparezca o se transforme en un verdadero problema para la entidad para la que trabaja.
El ejercicio del monitoreo en las relaciones públicas también representa una gran posibilidad de detectar oportunidades para transmitir una buena imagen de la empresa o institución para la que se trabaja.
Es conveniente que reconocer que las Relaciones Públicas  y quien trabaja en estas áreas son quienes representan a una empresa, institución, gobierno o a una persona.
El publirrelacionista debe saber que su función es construir relaciones fuertes con sus públicos, que estos públicos se casen o se comprometan con la institución, la conozcan, sepan de sus experiencias positivas y trabajar para que estas relaciones se mantenga con el tiempo.
Para lograr lo anterior, debemos hacernos algunas preguntas ¿cómo debe ser la empresa hacia dentro y cómo hacia afuera? ¿Cuál queremos que sea la identidad y su percepción en los distintos públicos? ¿Cómo debe su relación con los gobiernos, otras instituciones u organizaciones? ¿Cómo interesarles de manera positiva?
Un aspecto a considerar en cuanto a los medios de comunicación se refiere, es nuestra relación con ellos, qué tanto vamos a profundizar en nuestra relación con ellos, cuál deberá ser nuestro trabajo efectivo, y la misma naturaleza de las relaciones públicas nos indican que deberán ser de acercamiento, de conquista, porque no van a estar con nosotros si no generamos una relación continua y oportuna. Las relaciones públicas continuas con los mass media nos van a permitir ser visibles cuando los necesitemos y nos van a generar otros tantos ahorros significativos.
Como especialistas en relaciones públicas debemos saber construir historias interesantes, y ¿cómo se consigue esto? pues sencillamente estudiando, leyendo mucho, enterarnos de eventos noticiosos, participando en eventos comunitarios, observando a detalle el entorno.
En el ejercicio de las relaciones públicas estamos constantemente asesorando, haciendo coaching para hablar en público, para participar en debates, tanto de quienes lideran nuestra organización como nosotros mismos. No olvidar que el experto en relaciones públicas debe estar actualizado en los acontecimientos o aspectos más relevantes de su entorno.
El publirrelacionista debe ser un experto en el lobby o cabildeo, que conozca los intereses de los distintos públicos, que conozca las conexiones entre estos mismos y con la empresa para la que trabajamos, que sepa conjugar los intereses de los distintos actores en bien de la comunidad en la que se está inmerso, porque será la misma comunidad quien alimente y dará sentido a lo que busca la organización actuante o comunicante, porque el conocimiento es poder en las RRPP, con el conocimiento puedes acceder y hacer llegar el mensaje a los diferentes públicos.
Fundamental es saber que no se pueden hacer relaciones públicas si no se conocen la misión, visión, objetivos y valores de la organización, que sepa reconocer lo que hace diferente e interesante a la empresa para la que se trabaja de la de su competencia, cuál es el valor agregado, el plus.
Y para finalizar, hay que recordar que en todo momento es necesario actuar con ética profesional a fin de que nunca se pierda la confianza por parte de los distintos públicos en las instituciones, las personas, empresas u organizaciones para las que trabajamos.
Fija en tu mente que haces relaciones públicas exitosas para la organización para la que trabajas y para ti mismo.