Toda acción de relaciones públicas, si busca mantener o incrementar la imagen y presencia positiva de su marca, persona o institución deberá ser de la máxima calidad.
Y es que hablar de RRPP es hablar al mismo tiempo de calidad, pues para generar una imagen positiva y atrayente hacia nuestro producto o cliente deberíamos buscar todo aquello que nos ayude a lograrlo.
Quien se precie de ser publirrelacionista, se reconoce a si mismo o misma como alguien experto en calidad y el mejores servicios que cualquier otro.
La calidad se refleja no sólo en la utilidad de nuestro producto o excelente imagen de nuestros clientes y clientas, sino también en la experiencia que se tiene con nuestros productos o clientes, la limpieza, el precio acorde a lo que espera el público de nuestra comunicación.
Es decir nuestro producto, nuestro trabajo deben tener cualidades que satisfagan las necesidades del público objetivo o meta.
La calidad se obtiene a partir de vigilar todo el proceso de nuestro producto y que nuestros clientes queden satisfechos porque recibieron algo mucho mejor de lo que esperaban.
Esfuerzo, limpieza, orden, excelente material y contenidos, excelente presentación e impecable servicio.
miércoles, 13 de abril de 2016
domingo, 13 de marzo de 2016
El ejercicio de las Relaciones Públicas en una organización
Por Teodoro Briceño
de la Parra
Cada vez es más importante
el ejercicio de las Relaciones Públicas en la vida empresarial, institucional,
gubernamental y personal, por lo que significa para estas organizaciones ante
la realidad de que apostarle a esta disciplina significaría ahorros verdaderamente
considerables en la preservación de una imagen y una adecuada comunicación con
los diferentes públicos con los que tiene relación la entidad actuante o
comunicante.
Cada institución variará –de
acuerdo a sus propias posibilidades y recursos- en la intensidad con la que
maneja las relaciones públicas, de acuerdo a los objetivos que se tengan y en
esa medida construirá sus acciones como hechos comunicables.
Pensar en esos hechos
comunicantes como mensajes específicos, concretos, que no se salgan ni propicie
la divagación sobre lo que la empresa o institución quieren dar a conocer, que
no fluctúen entre una anécdota y una experiencia que quede grabada en la mente
de las personas.
Una persona dedicada a las
relaciones públicas debe saber organizar y dirigir eventos que sean actos de
comunicación con la claridad del público al que quiera dirigirse, para lo cual
deberá hacer una análisis exhaustivo de éste, es decir una persona dedicada a
las RRPP deberá un profesionista de la imagen, pero de una imagen estudiada, de
una imagen construida en torno a todo lo que encierra el objeto de las
relaciones públicas, es una persona profesional en el ejercicio del
establecimiento de vínculos.
Sabemos que no es nada fácil
comenzar este ejercicio, porque existen muchas cosas en torno a las relaciones
públicas como la preparación, la proyección, la acción misma, los indicadores
de resultados, insumos, elaboración de objetivos. Es la práctica del flujo de
información entre una organización y sus diferentes públicos. James E. Grunig y
Todd Hunt “Managing Public Relations”.
Antes de continuar, creo
exponer primero qué no son las relaciones públicas; no es marketing (pero van
juntos vende y crea marca), no es publicidad, no son ventas.
Pero lo que sí es “difusión
gratuita” y una experiencia de vida.
En pleno siglo XXI debemos
saber que algunas de las actividades que están involucradas en las Relaciones
Públicas Interactivas son a través de Medios Digitales, Redes Sociales,
buscadores, etcétera.
Considero que la gestión de
la reputación –buena reputación-, de una organización o entidad con la que se
trabaje es muy importante para las empresas y los negocios, en ese sentido
debemos reconocer que la red digital es una herramienta fundamental en torno a las
RRPP.
El monitorear todo lo que se
diga en la red acerca de la institución para la que se trabaja es fundamental,
y la gestión es para que todo eso sea positivo (aunque variará de acuerdo a la
institución para la que se trabaje). En algunos casos, monitorear nos servirá
para detectar posibles crisis y prevenirlas, en su caso aplicar una manual de
respuesta.
Es importante que en la
oficina de Relaciones Públicas exista una persona que se dedique a monitorear
en las redes, en medios de comunicación e información y comunique al publirrelacionista
cualquier mensaje, dato o información que ponga en duda la buena reputación de
la empresa, o detecte cualquier situación que la ponga en peligro, a fin de
diseñar una estrategia comunicativa que la supere o la erradique antes de que
aparezca o se transforme en un verdadero problema para la entidad para la que
trabaja.
El ejercicio del monitoreo
en las relaciones públicas también representa una gran posibilidad de detectar
oportunidades para transmitir una buena imagen de la empresa o institución para
la que se trabaja.
Es conveniente que reconocer
que las Relaciones Públicas y quien
trabaja en estas áreas son quienes representan a una empresa, institución, gobierno
o a una persona.
El publirrelacionista debe
saber que su función es construir relaciones fuertes con sus públicos, que
estos públicos se casen o se comprometan con la institución, la conozcan, sepan
de sus experiencias positivas y trabajar para que estas relaciones se mantenga
con el tiempo.
Para lograr lo anterior,
debemos hacernos algunas preguntas ¿cómo debe ser la empresa hacia dentro y
cómo hacia afuera? ¿Cuál queremos que sea la identidad y su percepción en los
distintos públicos? ¿Cómo debe su relación con los gobiernos, otras
instituciones u organizaciones? ¿Cómo interesarles de manera positiva?
Un aspecto a considerar en cuanto
a los medios de comunicación se refiere, es nuestra relación con ellos, qué
tanto vamos a profundizar en nuestra relación con ellos, cuál deberá ser
nuestro trabajo efectivo, y la misma naturaleza de las relaciones públicas nos
indican que deberán ser de acercamiento, de conquista, porque no van a estar
con nosotros si no generamos una relación continua y oportuna. Las relaciones
públicas continuas con los mass media nos van a permitir ser visibles cuando
los necesitemos y nos van a generar otros tantos ahorros significativos.
Como especialistas en
relaciones públicas debemos saber construir historias interesantes, y ¿cómo se
consigue esto? pues sencillamente estudiando, leyendo mucho, enterarnos de
eventos noticiosos, participando en eventos comunitarios, observando a detalle
el entorno.
En el ejercicio de las
relaciones públicas estamos constantemente asesorando, haciendo coaching para
hablar en público, para participar en debates, tanto de quienes lideran nuestra
organización como nosotros mismos. No olvidar que el experto en relaciones
públicas debe estar actualizado en los acontecimientos o aspectos más
relevantes de su entorno.
El publirrelacionista debe
ser un experto en el lobby o cabildeo, que conozca los intereses de los
distintos públicos, que conozca las conexiones entre estos mismos y con la
empresa para la que trabajamos, que sepa conjugar los intereses de los
distintos actores en bien de la comunidad en la que se está inmerso, porque
será la misma comunidad quien alimente y dará sentido a lo que busca la organización
actuante o comunicante, porque el conocimiento es poder en las RRPP, con el
conocimiento puedes acceder y hacer llegar el mensaje a los diferentes
públicos.
Fundamental es saber que no
se pueden hacer relaciones públicas si no se conocen la misión, visión,
objetivos y valores de la organización, que sepa reconocer lo que hace
diferente e interesante a la empresa para la que se trabaja de la de su
competencia, cuál es el valor agregado, el plus.
Y para finalizar, hay que
recordar que en todo momento es necesario actuar con ética profesional a fin de
que nunca se pierda la confianza por parte de los distintos públicos en las
instituciones, las personas, empresas u organizaciones para las que trabajamos.
Fija en tu mente que haces
relaciones públicas exitosas para la organización para la que trabajas y para
ti mismo.
miércoles, 4 de marzo de 2015
La reputación
"No basta con ser buenos, hay que parecerlo"
En
una colaboración anterior compartía con ustedes este tema de la Imagen Pública
y la Coherencia, porque desde mi punto
de vista, considero importante cultivar nuestra imagen, entendiéndola como esa
percepción que tenemos de nosotros mismos y la que las personas que nos rodean
tienen también sobre nuestra persona, es decir desde dos perspectivas.
Ambas
son importantes, la primera, la personal, es la que nos mueve, la que nos
incita, la que estamos construyendo permanentemente, pero la segunda, la que
forja la imagen pública depende de varios factores, de lo que creemos comunicar
y de lo que estamos comunicando desde la perspectiva de quien recibe nuestros
mensajes.
Apuntaba
que la coherencia -entre nuestros objetivos, lo que pensamos y nuestro actuar- es
fundamental, pero ahora quiero hablar de un aspecto sumamente importante, e
inicio recordando ese dicho de “crea fama y échate a dormir”, es decir la
construcción de nuestra “reputación”.
El cuidado
de la reputación es esencial para alcanzar nuestros objetivos personales,
laborales, institucionales y familiares. La reputación es un conjunto de
valores en torno a nuestra persona –puede ser también de nuestra empresa-, es
la calificación que nos da el entorno, es la “imagen pública”, y como todo ente
que constantemente es calificado necesitamos trabajar de forma permanente en
mejorar nuestra personalidad, nuestra calificación.
El
cuidado del aspecto personal afecta positiva y negativamente nuestro entorno, y
he aquí algunas recomendaciones para mejorar la percepción que se tiene en
torno a nuestra persona.
La
puntualidad, es de las mejores cualidades para impresionar a alguien, la
puntualidad no es llegar antes ni mucho menos después, es acudir a una cita o a
nuestro trabajo a la hora pactada. Por esta cualidad muchas personas han
conseguido grandes logros en su área laboral o han perdido grandes trabajos. El
orden, tener organizado un escritorio, nuestro hogar o recamara es hablar de
que tenemos organizada nuestra vida. Porque nadie pretenderá contratar a
alguien que no tiene organizada ni su forma de vestir ni su forma de hablar.
La
limpieza, “junto con pegado”, si hablamos del aspecto anterior –el orden-, el
cuidado personal hablará del cuidado que tendremos con nuestra fuente de
empleo, una persona que tiene su espacio personal limpio aumentará
positivamente la calificación que las demás personas tienen sobre él o ella. La
empatía y la educación son otros aspectos sumamente importantes para mejorar la
percepción que se tiene de nuestra personalidad, dice otro dicho por ahí “la
miel atrae más que la hiel”, y es cierto, no es lo mismo saludar con una
sonrisa en la cara que con una cara dura o seria, la respuesta a nuestro saludo
será distinta, con esta ley de “causa y efecto”, el simple saludo al llegar a
nuestro centro de trabajo dirá mucho de nuestra formación y personalidad, es
decir las experiencias que las demás personas tengan de su contacto con
nosotros quedará de forma permanente en sus recuerdos, porque la experiencia es
lo que más vende dirían algunos publicistas. Si tuviste una buena experiencia
en un lugar o con una persona, querrás regresar a ese lugar o volver a tener un
encuentro con ese ser humano.
La
responsabilidad -otra gran cualidad-, asumirla es ser valientes, es aceptar lo
que somos y lo que hacemos, no echar la culpa de errores a otras personas o
situaciones hablará del gran valor y calidad que poseemos, es necesario
responsabilizarnos de nuestros aciertos como de nuestras equivocaciones. Y
finalmente una recomendación para generar una buena percepción, “LEER”, poseer
un buen bagaje cultural siempre nos permitirá entablar una conversación en casi
cualquier sector o entorno, en México lamentablemente no tenemos el hábito de
la lectura, es decir como país tenemos una reputación contradictoria por
cierto, mucha producción cultural pero pocos lectores y lectoras.
Dedicar
al día al menos 20 minutos a la lectura nos enriquecerá en demasía, no hablo de
la lectura obligada, esa que hacemos por cuestiones de trabajo, sino esa
lectura de placer, un buen artículo periodístico, una capítulo de alguna
novela, un cuento, un ensayo, un poema, una reseña histórica, un reportaje
sobre estilos de vida en otro país o región, etcétera.
La
reputación la construimos constantemente, la reputación es la percepción o
fotografía que las personas que nos rodean tienen de nosotros, cuidemos nuestra
imagen que muchas veces nuestro futuro depende de ello, porque “no basta con
ser buenos hay que parecerlo” o ¿ustedes qué opinan?
Te
invito a que me envíes tus comentarios a mi twitter @TeBriceo, hasta la
próxima.
miércoles, 18 de febrero de 2015
El manejo de la Imagen Pública Personal y la Coherencia.
En
este espacio quiero tratar un aspecto que debería ser importante para
cualquiera que se preocupe de su imagen, es decir, no de la situación banal y
las connotaciones que esto conlleva, sino de lo que queremos que la gente que
nos rodea piense de nosotros.
Podemos
decir ¿Imagen Pública? Sí, imagen pública, esa que todos tenemos, la que damos
a la gente que nos rodea en la comunidad, en el trabajo, la que proyectamos
hacia el exterior –en la calle, en la escuela, en la oficina, en el contacto
diario con la gente que nos ve-, la imagen
pública no se refiere solamente a los artistas, políticos o deportistas.
Porque todos tenemos una imagen que cuidamos o descuidamos, en ambos casos, con
un propósito, pero siempre con la idea de modificar el pensamiento o percepción
que se tiene de nuestra persona.
Y
quiero hablar ahora de ello, porque la vida que tenemos muchas veces es
resultado de la forma cómo nos vemos a nosotros mismos, cómo nos arreglamos,
cómo nos comportamos y qué es lo que decimos.
Existe
una queja constante de que en el trabajo o en otros espacios nos tratan mal, de
que algunas personas nos tratan diferente a los demás, de que no me tengo que
vestir bien para ir al trabajo, de por qué tengo que ser amable y cuidar mi
lenguaje, de por qué no me quieren ascender en el trabajo y llego una muy
“fufurufa” y rápidamente la subieron a otra categoría.
Cierto,
las capacidades personales intelectuales y laborales deberían ser factor
condicionante para ser evaluados y ascender en nuestro trabajo -y quizá tenemos
resultados excelentes-, pero nuestro jefe no lo nota. Bueno,
pues SI lo nota, pero nosotros no
notamos qué es lo que estamos transmitiendo, con nuestra ropa y forma de
comportarnos estamos gritando NO
queremos ser ascendidos.
Te
has puesto a pensar cómo vas vestido o qué ropa traes puesta, si usas zapatos en lugar de tenis, o
zapatillas o zapato de piso en lugar de sandalias, si te vistes formal o cómo
si estuvieras en casa o en una noche de antro.
Exacto,
no debería ser así, pero lamentablemente o afortunadamente así es, la realidad
cotidiana exige de nosotros una mejor presentación personal. Recuerda que en
este mundo mercantil y de servicios estamos constantemente vendiendo, vendemos
nuestra persona, vendemos capacidades, vendemos estilos, vendemos nuestra
imagen.
Sí
señoras y señores, constantemente estamos vendiendo imagen –sea nuestra intención
o no-. Cualquier jefe quiere dar la mejor impresión de su oficina, un
escritorio bien arreglado, un asistente, contador, auxiliar administrativo
eficiente. Muchos dirán que lo que cuenta es la cabeza, la inteligencia, sí,
también, pero eso no es lo primero que se ve.
Recuerda
aquellas máximas “una imagen vale más que mil palabras” y “como te ven es como
te tratan”. Lo que proyectamos es lo que obtenemos, la pobreza no deber ser
factor para las excusas, la pobreza no está peleada con la limpieza y el orden.
Unos zapatos limpios, una camisa o blusa bien planchada, el cabello bien cortado o recogido, un buen aseo
personal habla bien de nuestra personalidad, si a eso incrementamos una
capacitación constante, genial, ni bien habrás empezado a cambiar tu imagen
personal cuando ya se habrán fijado en ti y notarás tus avances en materia
laboral y personal.
Debemos
ser coherentes con nuestros deseos más internos y profundos en lo que queremos
proyectar, si quiero ser exitoso, me veo, actúo y respondo como tal.
Te invito
a que me envíes tus comentarios a mi twitter @TeoBriceo, hasta la próxima.
viernes, 13 de febrero de 2015
Entre lo público y lo privado
En
una comunidad, cualquiera que esta sea, convive un conjunto de personas, que
además deben desarrollarse en dos ámbitos, campos o espacios diferentes; el
público y el privado.
En
el espacio privado, nos encontramos con todo aquello que toca directamente a
nuestra persona, es decir que nos pertenece solamente a nosotros, que conforma
nuestra propia historia, nuestras experiencias, nuestro pensamiento, nuestras
tradiciones y costumbres familiares, relaciones de amistad y laborales, se destaca
sólo aquello que nos atañe y afecta en
nuestro entorno más cercano.
Como
espacio público, me refiero a aquel donde convergemos varias personas, que
salimos de nuestro propio espacio para entrar en otro lugar para encontrarnos
con personas y entornos diferentes, pero que tenemos algunos intereses en
común.
Lo
que regula este segundo espacio, viene aprendido del primero, es decir lo que
aprendimos en casa, lo proyectamos afuera, en la calle, si seguimos reglas en
casa o escuela, las tendremos que seguir en la plaza. Si respetamos las reglas
de casa son para tener una mejor convivencia familiar, esto mismo sucede si
respetamos las reglas sociales y leyes, que son para mejorar nuestras
relaciones fuera de nuestro ámbito personal.
Lo segundo, es lo que compartimos con otras personas; quién gobierne, quien
administre, quién eduque, cómo encontrar una solución a los problemas que nos
afectan como comunidad. ¿Y
de qué nos sirve conocer o identificar estos dos espacios? La respuesta es
sencilla, porque lo que sucede en el espacio público surge precisamente de lo
que ocurre en el espacio privado.
Si
afuera no respetamos las reglas, es porque en casa ni en la escuela no nos
enseñaron a respetarlas, por eso se dice que estamos en una crisis de valores
en nuestras familias, porque quizá como padres, madres o tutores dejamos la
responsabilidad de la educación a los maestros, y estos a los padres y en
ningún momento ninguno de estos actores tomó en serio su responsabilidad de
formadores en valores, porque educar no es sólo transmitir conocimientos,
educar es “transmitir conocimientos en un proceso de enseñanza aprendizaje
integral, que contemple los valores como piedras angulares para el desarrollo
humano”, y esta enorme responsabilidad recae en quienes participan en los
primeros años de formación de los seres humanos.
La
imagen que tenemos de nuestros gobiernos, de los representantes en las
iglesias, de los maestros, de los empresarios, de los diputados, de quienes
dicen representar la ley es el reflejo de lo que somos como sociedad, pues las
personas que están en esos espacios de poder llegaron ahí precisamente porque
fueron colocados directa e indirectamente por la misma sociedad, la ciudadanía
es quien determina quien la representa, porque nuestros representantes fueron
sacados por voluntad propia o comunitaria de los espacios privados para estar y
dirigir en los espacios públicos.
En
este momento nos encontramos en una fase histórica importante, podemos cambiar
nuestro entorno público a partir de generar un cambio en nosotros mismos, si
cuidamos nuestra persona, nuestra familia, nuestra casa y nuestro planeta,
podremos tener una mejor sociedad y un mejor lugar para vivir, porque lo
merecemos.
Te
invito a que me envíes tus comentarios a mi Twitter @TeBriceo y en Facebook
Teodoro Briceño de la Parra, hasta la
próxima.
jueves, 12 de febrero de 2015
Cómo nos ven, cómo queremos ser vistos.
Quiero
aprovechar este espacio para hablar de algo que a muchas personas nos preocupa,
y tiene que ver con el manejo de nuestra imagen personal y profesional, de cómo
nos ven y cómo queremos ser vistos.
Por
aquello de una imagen vale más que mil palabras o como te ven es como te
tratan, y es que pareciera que tienen razón aquellas personas que dicen que lo
que te pones, hablas o manifiestas en tus actos es lo que eres.
Si
queremos corregir eso, lo primero que tenemos que hacer es un examen de
nosotros mismos, una auto evaluación, podría ser dolorosa, pero como toda
corrección, como toda operación así tiene que ser, por ejemplo si quieres tener
un buen cuerpo vas al gimnasio y a base de mucho esfuerzo y sacrificio lo
logras, puedes decir también “me opero y ya”, pues sí, es más rápido pero la
operación y sus consecuencias son dolorosas y tuviste que hacer una buena
inversión económica.
Una
vez hecha la autoevaluación, la pregunta es qué queremos corregir, qué parte de
nosotros mismos nos interesa vender, o qué queremos que piensen de nosotros.
Si
nos interesa que nos vean como personas trabajadoras, independientemente de
cuál sea nuestro giro de trabajo, pues hagamos bien el trabajo desde la primera
vez, porque una vez que nos hacemos la fama se puede cumplir –por un rato-,
aquel dicho de “crea fama y échate a dormir”, pero no siempre funciona.
Si
queremos que nos vean como personas que siempre tienen algo interesante que
aportar o decir, pues trata de leer todos los días algo diferente, no las
revistas de chismes, sino notas interesantes del periódico, algún libro o sitio
de internet.
Una
clave importante es la coherencia entre lo que decimos, lo que hacemos y lo que
vestimos, aplica para todos los oficios, profesiones y estilos de vida, si nos
vendemos como taqueros o abogados la presentación es fundamental, un taquero
con mandil sucio, con muestras de no asearse no atraería tantos clientes, y al
contrario, podría vender mucho más dando una imagen de limpieza, con un local o
puesto limpio y si le agregamos la calidad en el servicio tendría una mejor
imagen y por consecuencia más clientes, ahora, si eres abogado, la presentación
con un buen traje de acuerdo al día, la hora, la forma de hablar, la
puntualidad en las citas, la honradez, una oficina limpia, ordenada, sin bolsas
de frituras, refrescos y otras cosas hablaría bien de ti como abogado.
La
presentación personal y lo que hablen de nosotros no tiene que ver con la
posición económica o social que tengamos, sino con lo que hagamos, de nada
sirve tener o aparentar un buen nivel económico si nuestra presentación
personal dice lo contrario, porque de que hay personas sin clase en todos los
estratos sociales, las hay.
Existen
personas de escasos recursos que tienen porte y presentación excelente,
educados, limpios, ordenadas y con un buen bagaje cultural, porque las personas
con clase existen en todos los estratos sociales.
No
se necesita de tener un guardarropa atiborrado, sin saber usar la ropa que
tenemos, para ello es necesario saber comprar lo que en verdad necesitamos, un
par de zapatos negros, un par de tenis, sandalias, un par de zapatos color
café, colores neutros en los calcetines, una o dos camisas blancas y otras dos
o tres de colores básicos son un ejemplo, en las tiendas que venden estos
artículos generalmente hay una persona que puede ayudarte a elegir un buen
outfit.
Y
por último, piensa en ti como lo que quieres proyectar, si quieres proyectarte
como una persona de éxito, pues empieza a pensar como tal, todos los días al
levantarte felicítate por lo que has logrado y da gracias por ello, el vivir y
amanecer es ya un éxito.
Una
cosa es fundamental, ama lo que eres, trátate con respeto, cuida tu cuerpo, tu
casa, porque así como te trates, las personas que están a tu alrededor te
tratarán.
Te
invito a que me envíes tus comentarios a mi Twitter @TeBriceo y en Facebook
Teodoro Briceño de la Parra, hasta la próxima.
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